
Playa Blanca
Una ensenada de arena blanca y agua turquesa en el extremo sur del lago, en el municipio de Tota, rodeada de pinos y colinas. Es el lugar más fotografiado de la laguna.
Playa, islas, aves, rutas, termales y cultura muisca: todo a menos de una hora del agua.

Una ensenada de arena blanca y agua turquesa en el extremo sur del lago, en el municipio de Tota, rodeada de pinos y colinas. Es el lugar más fotografiado de la laguna.

El lago tiene tres islas: San Pedro, la más grande y área protegida municipal; Santa Helena y Cerro Chiquito. Desde los muelles de Aquitania y algunos puntos de la orilla salen paseos en lancha para verlas de cerca.
Usa siempre chaleco salvavidas y contrata operadores autorizados: el viento de la tarde puede levantar oleaje.

La laguna está reconocida como Área Importante para la Conservación de las Aves (AICA). En sus juncales, orillas y bosques altoandinos se han registrado más de cien especies, entre ellas aves acuáticas residentes y migratorias, garzas, tángaras y semilleros.
Madruga: al amanecer y al atardecer las aves están más activas. Lleva binoculares y guarda distancia de los juncales, que son zona de anidación.

Una vía rodea el lago y une Aquitania, Cuítiva y Tota. Hacerla en carro o en bicicleta, con paradas en miradores, cultivos de cebolla y pueblos, es una de las mejores formas de entender el paisaje.
En bicicleta, usa las vías vehiculares, lleva luces y abrigo: las subidas a esta altura cansan más de lo normal.

A pocos kilómetros del lago, Iza tiene aguas termales para cerrar el día con calor después del viento del páramo. Aprovecha para probar los postres del parque principal.

En Sogamoso, la ciudad más cercana, puedes visitar el Museo Arqueológico y la reconstrucción del Templo del Sol muisca, además del santuario de la Virgen de Morcá. Es una buena parada de camino al lago.

Los cerros que rodean el lago ofrecen caminatas cortas con vistas amplias del agua y las islas. Ve acompañado, avisa tu ruta y sal temprano: en la tarde suele subir la niebla.



Hotel de bienestar a la orilla del lago, en Cuítiva: habitaciones y cabañas con vista al agua, desayuno incluido, SPA con sauna y turco, restaurante de trucha y una playa propia, Playa Victoria.